características terrario para tortugas

Cuando nuestra tortuga de agua o tortuga de tierra llegue a casa, es importante que tenga preparado un hábitat que reproduzca al máximo las condiciones de vida ideales para ella. En CurioSfera-Animales.com, te explicamos cómo debe ser un terrario para tortugas y que tu nueva mascota viva feliz, goce de buena salud y se adapte perfectamente a su nueva vivienda.

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Cómo debe ser el terrario de una tortuga

Si es una tortuga de agua, hay pocas alternativas: necesitamos un acuaterrario. Pero también si es un ejemplar terrestre, teniendo en cuenta que no la deberíamos dejar vagando libre por la casa.

Hay que prever como mínimo un recipiente bajo lleno de arena seca, una especie de bandeja de 70 u 80 centímetros, de no más de 2 centímetros de alto, donde pueda subirse a descansar.

Si, por el contrario, decidimos dejarla suelta en el jardín, nos tendremos que preocupar únicamente de vallar la parte que le reservemos, incluyendo las zonas de suelo que prefiera (sobre todo piedras y rocas), los refugios y el abrevadero.

Cuando nuestra amiga viva en casa con nosotros, la mejor solución es construir un terrario que responda a sus necesidades. He aquí algunos consejos útiles, con las debidas diferencias según sea un terrario para tortugas terrestres o un acuaterrario para tortugas acuáticas.

Materiales para un terrario para tortugas

Si deseas construir un terrario necesitarás paneles de madera de distintos tipos (prensado, contrachapado), láminas de cristal o de plexiglás, pegadas o sujetas mediante un bastidor metálico o de madera… Los posibles materiales son tantos que solo hay un problema: decidirse.

Una advertencia importante: si se utiliza madera, hay que prever una o más manos de pintura para impermeabilizarla (comprobando antes que no sea tóxica), para evitar que con el paso del tiempo la humedad deforme las paredes y el fondo.

Materiales para un acuaterrario

En este caso es necesario utilizar materiales totalmente impermeables y fáciles de lavar. Lo más adecuado es sin duda el cristal que, aunque sea más frágil que el plexiglás, es más barato y no se raya con tanta facilidad.

Qué medidas debe tener

Las medidas del terrario y del acuaterrario dependen del número y de las dimensiones de sus huéspedes. Para tener una idea general, podemos decir que la longitud debería ser aproximadamente diez veces la de la tortuga.

El ancho puede oscilar entre la mitad hasta la misma medida que la longitud. Para terminar, la altura: debería tener al menos 40 o 50 centímetros para evitar peligrosas fugas.

¿Dónde poner el terrario?

Igual que los seres humanos, incluso más, las tortugas sacan mucho partido de los saludables rayos de sol, que las ayudan a elevar su temperatura corpórea.

Lo ideal es poner el terrario en un lugar tranquilo de la casa, alejado de puertas y ventanas, pero expuesto a los rayos directos del sol. Sin embargo es fundamental que exista también una zona de sombra, en la que nuestras amigas puedan refugiarse cuando haga demasiado calor.

Iluminación del terrario

La luz es fundamental y si la luz solar no es suficiente, será necesario utilizar una lámpara, o incluso dos, de manera que la tortuga reciba todo tipo de radiaciones, incluyendo los rayos ultravioletas. Las mejores son las que se utilizan en los acuarios.

Calefacción del terrario

Si el terrario es pequeño, bastará con una fuente de calor proporcionada desde arriba: incluso una bombilla corriente, colocada más o menos a un palmo de altura, dará al mismo tiempo luz y calor.

En el caso de recipientes mayores, en general se pone un cable térmico en el suelo, aumentando el grosor de la capa del fondo para evitar que las tortugas lo encuentren cuando excaven. Si se dispone de un acuaterarrio, es conveniente escoger una resistencia estanca con termostato, igual que la que se pone en los acuarios.

Pero cuidado: el calor no debe ser uniforme en todo el terrario. Como pasa en la naturaleza, las tortugas deben tener la posibilidad de escoger la temperatura más adecuada para ellas en cada momento del día.

Limpieza del terrario

Las tortugas no generan problemas de suciedad: este es otro motivo que hace de ellas un animalito de compañía tan simpático. En el caso de las especies terrestres, prácticamente no es necesaria ninguna operación de limpieza, basta con cambiar el agua del abrevadero cuando sea necesario.

El mantenimiento del acuaterrario es en cambio algo más laborioso, porque si se dejan demasiado en el agua, los excrementos y los restos de comida se descomponen y pueden provocar enfermedades.

Por lo tanto, además de cambiar el agua a menudo, es necesario eliminar las incrustaciones del fondo, aclarando la grava y las piedras del interior y limpiando las paredes con una rasqueta o un estropajo.

Para todas estas operaciones es conveniente utilizar únicamente agua corriente: jabones y detergentes están absolutamente prohibidos.

Preparación del fondo

El fondo del terrario y la parte terrestre del acuaterrario, debe recubrirse con una capa de al menos 10 centímetros de materiales como arena, guijarros o grava. Podemos encontrarlos ya preparados y esterilizados en las tiendas de animales, pero hay quien prefiere recogerlos de la naturaleza.

En este caso, antes de utilizarlos es necesario someterlos a un tratamiento especial. Se han de limpiar durante un largo tiempo con agua hirviendo, se han de dejar secar y se han de meter en el horno a 200 °C durante un cuarto de hora. Una esterilización tal vez un poco casera, pero eficaz.

Filtro del terrario

Sirve para depurar el agua y, evidentemente, solo se utiliza en los acuaterrarios. Utilizando uno de los distintos modelos comercializados (son los que se usan también en los acuarios) se evitará tener que cambiar el agua demasiado a menudo, ahorrándonos trabajo y evitando molestias a las tortugas.

El filtro debe limpiarse cuidadosamente con agua templada al menos una vez al mes (y con mayor frecuencia en verano).

Mobiliario para un terrario

Además de algún pequeño contenedor, tipo comedero, y del abrevadero, para la decoración del terrario pueden usarse piedras y rocas de distintas medidas, pequeñas ramas de árbol, cortezas, raíces, cascotes de barro…

Lo importante es que este mobiliario se coloque de manera que no pueda caerse, porque los pequeños músculos de las tortugas son lo suficientemente fuertes para provocar derrumbamientos o desplazamientos.

Quien quiera también mejorar el terrario con un rincón verde, colocando plantas, puede hacerlo, pero que se vaya preparando para ver sus hojas medio comidas al poco rato.

Casi todas las tortugas deben manejarse cogiéndolas con los dedos pulgar e índice sobre los bordes laterales del caparazón, donde empieza el plastrón. A excepción de la tortuga mordedora, que debe agarrarse por la cola para no correr los riesgos que su propio nombre indica.

Imágenes de Tortugas

En el siguiente vídeo, te mostramos una bonita recopilación de fotos de tortugas:

 Para finalizar, no te pierdas tipos de tortugas

¿Quieres saber más sobre tortugas?

Desde CurioSfera-Animales.com, esperamos que te haya gustado este artículo titulado Cómo debe ser el terrario para tortugas.

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